¿Es una niña libre de elegir su futuro cómo científica?

¿Es una niña libre de elegir su futuro cómo científica?

¿Es una niña libre de elegir su futuro cómo científica?

La falta de reconocimiento y ejemplos femeninos en la ciencia.

 
El porcentaje de las investigadoras a nivel mundial es menor del 30%.

Preocupante, ¿Verdad?
 
La libertad de elección es algo a lo que casi todas las personas aspiramos en nuestra vida. Sin embargo, esa libertad absoluta está condicionada por muchísimos factores. Hoy, analizaremos los 3 mayores obstáculos con las que se va a encontrar una niña a la hora de decidir libremente su futuro.
 
Pocas veces escucharemos decir a una niña que quiere ser científica cuando se le plantea la pregunta. Pero, ¿Nos hemos preguntado alguna vez cual es la razón de esto?
 
El mayor obstáculo: Los ejemplos. 
 
Una niña difícilmente puede encontrar ejemplos de científicas, creadoras e investigadoras en los libros de texto de la ikastola, eskola o colegio. Crece pensando que la ciencia es un mundo de hombres porque la historia de la ciencia está “creada por hombres”. Eso es lo que le cuenta el libro que trabaja en clase, lo que le cuentan los documentales que ve en clase y la figura masculina que protagonizará el cartel del Día Internacional de la Ciencia. Sin ejemplos, una niña no cree en la posibilidad de verse con la bata blanca o entre probetas. Sin ejemplos, ese acceso es cesado, e inconscientemente, la idea pasa a ser rechazada por su mente.
 
Segundo obstáculo: El reconocimiento.
 
En toda la historia de los Premios Nobel (creados en 1901), el 97% de los premios fueron entregados a hombres y solo el 3% fueron entregados a mujeres. La falta de reconocimiento del trabajo que desempeña la mujer en la ciencia hace que el embudo que nos pueda llevar hacia un futuro más prometedor sea muy estrecho. La falta de reconocimiento, trae consigo la falta de visibilidad y sin la visibilidad que necesitamos las mujeres, un futuro en igualdad de condiciones pasa a ser imposible. Si la científica no es visible, la niña no la puede ver. Si la niña no ve a la científica, posiblemente, no se verá en la ciencia.

Tercer obstáculo: Los estereotipos.
 
Solo hace falta fijarse en el aula de una clase de ingeniería en la universidad. En general, la juventud, está muy condicionada a la hora de elegir su futuro y sus estudios. Cuando pensamos en la enfermería, directamente, nos viene la mujer a la cabeza. Cuando pensamos en la fontanería, nos viene la figura de un hombre a la cabeza. ¿Verdad? Lo mismo pasa cuando hablamos de los trabajadores de ciertas profesiones. Inconscientemente, predeterminamos la identidad de género de cada uno: el médico, la cajera, la cuidadora, la limpiadora, el transportista, el bombero, el político… El científico.
 
El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, fue creado para visibilizar el trabajo de la mujer en la ciencia. Hemos empezado este post, hablando sobre la libertad de elección a la que aspiramos casi todo el mundo.
 
Ahora, os lanzamos una pregunta: ¿Creéis que una niña tiene la absoluta libertad de elección sobre su futuro teniendo en cuenta todos estos obstáculos que inconscientemente están condicionando sus deseos?
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